La inteligencia artificial generativa ha irrumpido con una fuerza extraordinaria en el mundo profesional. Hoy puede redactar informes, diseñar procedimientos, analizar datos, generar matrices, proponer planes de acción y hasta estructurar sistemas completos de gestión.
Pero hay una pregunta crítica que pocos están haciendo con suficiente profundidad:
¿Puede la IA (Inteligencia Artificial Generativa) reemplazar el conocimiento técnico y la experiencia profesional?
La respuesta es clara: no.
- La IA no sustituye el conocimiento. Lo amplifica.
- No reemplaza el criterio. Lo acelera.
- No asume responsabilidad. Solo produce contenido.
Y aquí está el punto central de este artículo:
sin fundamentos, sin experiencia y sin comprensión profunda de las materias, la inteligencia artificial no puede ayudarte de manera segura ni estratégica y puede llevarte a cometer errores con consecuencias severeas.
Usar IA sin conocimiento es como manejar un auto sin saber conducir. Explicaré a que me refiero.
1. La analogía del auto: potencia sin dirección es riesgo
Cuando alguien se sube por primera vez a un automóvil, no basta con que el vehículo tenga tecnología avanzada. Puede tener sensores, cámara 360°, control de estabilidad, frenos ABS y piloto automático.
Pero si el conductor:
- No entiende cómo funciona el freno,
- No sabe interpretar las señales del tablero,
- No conoce las normas de tránsito,
- No anticipa riesgos en la carretera,
ese auto deja de ser una herramienta de movilidad y se transforma en un riesgo.
Con la Inteligencia Artificial Generativa ocurre exactamente lo mismo.
La inteligencia artificial es una herramienta de aceleración cognitiva. Puede:
- Generar documentos en segundos.
- Sintetizar información.
- Organizar estructuras complejas.
- Proponer soluciones.
Pero no sabe si lo que genera es estratégico, suficiente o normativamente correcto en tu contexto específico.
- El conductor eres tú.
- El criterio es tuyo.
- La responsabilidad es tuya.
2. La Inteligencia Artificial Generativa no tiene comprensión, tiene patrones
Es fundamental entender cómo funciona la IA generativa.
- No “sabe” en el sentido humano.
- No tiene experiencia vivida.
- No comprende consecuencias reales.
Lo que hace es:
- Analizar patrones en grandes volúmenes de datos.
- Predecir secuencias probables de palabras.
- Construir respuestas coherentes basadas en entrenamiento previo.
Eso significa que puede producir textos técnicamente plausibles, pero no necesariamente correctos en profundidad o adaptados a tu realidad operativa.
Si no conoces la materia, no podrás detectar:
- Omisiones críticas.
- Supuestos incorrectos.
- Simplificaciones excesivas.
- Errores conceptuales.
La IA puede sonar experta.
Pero el experto debes ser tú.
3. En gestión alimentaria, el conocimiento no es opcional
En áreas como la gestión alimentaria, la calidad e inocuidad, este principio es aún más crítico.
Estamos hablando de marcos como:
- BRCGS Food Safety
- IFS Food
- ISO 22000
- FSSC 22000
- Codex Alimentarius
Estos estándares no son simples formatos documentales. Son sistemas complejos que integran:
- Gestión del riesgo.
- Cultura organizacional.
- Responsabilidad legal.
- Validación científica.
- Análisis preventivo.
- Plan HACCP.
- Gestión de alérgenos.
La Inteligencia Artificial Generativa puede ayudarte a:
- Estructurar un procedimiento.
- Diseñar un formato.
- Comparar requisitos.
- Generar una matriz de riesgos.
Pero si no comprendes:
- Diferencia entre validación y verificación,
- La lógica de un árbol de decisión HACCP,
- La jerarquía entre PRP, OPRP y PCC,
- El impacto legal de una desviación,
no podrás evaluar si el contenido generado es realmente aplicable.
Un error conceptual en un sistema de inocuidad no es un error académico.
Puede convertirse en un retiro de producto, una alerta sanitaria o una pérdida reputacional.
4. Primero fundamentos, luego tecnología
Existe una secuencia lógica que no puede invertirse:
- Aprender los fundamentos.
- Comprender los principios.
- Desarrollar criterio profesional.
- Usar IA para acelerar y estructurar.
El problema surge cuando se intenta usar la IA como sustituto del aprendizaje.
Algunas personas buscan:
- “Hazme un plan HACCP.”
- “Diseña un sistema ISO completo.”
- “Genera la política de inocuidad.”
La IA puede hacerlo.
Pero sin conocimiento previo, el usuario no podrá:
- Ajustarlo a su realidad.
- Detectar vacíos o “alucinaciones de la IA”
- Integrar riesgos específicos.
- Defender técnicamente el documento ante una auditoría.
La IA no reemplaza la formación.
La potencia.
5. La experiencia aporta algo que la Inteligencia Artificial Generativa no tiene: contexto
El conocimiento técnico es importante.
Pero la experiencia profesional es aún más crítica.
Un profesional experimentado:
- Reconoce patrones de riesgo reales.
- Identifica puntos débiles en procesos.
- Sabe dónde suelen ocurrir desviaciones.
- Entiende la cultura organizacional.
La IA no conoce tu planta.
No conoce tu equipo humano.
Tus limitaciones operativas no las conoce.
No conoce tu historial de incidentes.
Solo el profesional con experiencia puede integrar:
- Contexto.
- Realidad operacional.
- Cultura.
- Historia.
La IA ofrece estructura.
La experiencia aporta juicio.
6. El riesgo de la superficialidad acelerada
Uno de los mayores peligros actuales es la ilusión de competencia.
Cuando la IA genera un documento bien redactado, estructurado y coherente, puede dar la impresión de profundidad técnica.
Pero la forma no garantiza el fondo.
Sin conocimiento:
- Se puede aceptar cualquier respuesta bien escrita.
- Podríamos implementar algo incompleto.
- Se puede confiar en una estructura que no responde al riesgo real.
La IA acelera tanto la excelencia como la mediocridad.
Si el usuario es riguroso, la IA lo vuelve más productivo.
Si el usuario es superficial, la IA lo vuelve más rápido… pero igual de superficial.
7. La responsabilidad sigue siendo humana
En sistemas de gestión, la responsabilidad no la asume la herramienta.
Ante:
- Una auditoría externa,
- Una no conformidad mayor,
- Alertas sanitarias,
- Un incidente de inocuidad,
no se puede argumentar:
“Lo generó la inteligencia artificial.”
La responsabilidad técnica, ética y legal recae en la organización y en sus líderes.
Por eso, usar IA sin fundamentos no solo es técnicamente débil.
Es estratégicamente irresponsable.
8. Cómo usar la IA correctamente: enfoque profesional
El uso profesional de la IA debería seguir estos principios:
La IA como asistente, no como sustituto
Usarla para:
- Estructurar ideas.
- Ordenar información.
- Generar borradores.
- Comparar enfoques.
No para reemplazar análisis crítico.
Validación experta obligatoria
Todo contenido generado debe:
- Revisarse técnicamente.
- Contrastar con normativa vigente.
- Ajustarse al contexto real.
Integración con criterio preventivo
En gestión alimentaria, el enfoque debe seguir siendo:
- Basado en riesgo.
- Preventivo.
- Documentado.
- Validado.
Debemos considerar el riesgo de usar la IA sin conocimiento y experiencia.
Formación continua
El profesional que usa IA debe:
- Actualizarse técnicamente.
- Fortalecer fundamentos.
- Comprender principios regulatorios.
- Profundizar en análisis crítico.
La IA no elimina la necesidad de estudiar.
La aumenta.
9. Liderazgo y cultura: la IA no transforma comportamientos
La IA puede redactar políticas.
Puede diseñar matrices.
Puede estructurar planes.
Pero no cambia la cultura.
La cultura organizacional —como lo han descrito múltiples teóricos de gestión— se construye a través de:
- Liderazgo coherente.
- Ejemplo.
- Supervisión.
- Resolución de problemas.
- Mejora continua.
La IA no transforma comportamientos.
Las personas sí.
En gestión alimentaria, el verdadero cambio ocurre cuando:
- Se interiorizan los principios.
- Entendemos el impacto del riesgo.
- Se actúa con responsabilidad preventiva.
La tecnología apoya.
El liderazgo dirige.
Conclusión: primero saber, luego acelerar
La inteligencia artificial generativa es una herramienta extraordinaria. Puede aumentar productividad, claridad y velocidad de trabajo como nunca antes en la historia profesional.
Pero sin conocimiento:
- No hay dirección.
- El criterio no existe.
- No hay control.
- La responsabilidad efectiva no hay.
Usar IA sin fundamentos es como manejar un auto sin saber conducir.
Puede parecer que avanzas.
Pero no sabes si vas por el camino correcto.
En gestión alimentaria, en sistemas de calidad, en liderazgo organizacional, la secuencia correcta es clara:
Primero fundamentos.
Luego experiencia.
Después inteligencia artificial.
La tecnología potencia al profesional competente.
Pero nunca reemplaza su responsabilidad.
La IA es el vehículo.
El conocimiento es el volante.
El criterio es el freno.
La experiencia es la carretera.
Y quien conduce… sigues siendo tú.
Redactado por: Alberto Ibañez Neri
Director de Ibro Food Safety (Inoclean, Ibro Food Safety, Ibro Academy)
ATP BRCGS (Food, Packaging Materials and Gluten Free, BRCGS Start), Entrenador Aprobado por IFS. Consultor y Auditor en gestión alimentaria.
Docente en la Universidad de Santiago de Chile.
Entrenador para el reglamento de controles preventivos y de Inocuidad de Productos Agrícolas Frescos-Ley FSMA
- Youtube: https://bit.ly/2pRp2Z1
- Linkedin: https://bit.ly/2NqUXZy
- Facebook: https://bit.ly/34DzGkT
- Autor del libro: Cambia el comportamiento cambia la cultura






